BARRABAS EL
BUENO
Recuerden que en mi pueblo siempre
asocian los acontecimientos relacionándolos con un pasaje de la Sagrada Biblia
pero sin ánimo de ofender las creencias de nadie. Es su modo de ver la vida y
así ha sido siempre; por lo menos según las noticias que sigo recibiendo,
después de una ausencia de muchos años.
Ya les conté en otra historia que en
esa aldea reinaba la paz que se interrumpía los días del mercado por peleas de
borrachos a quienes se les aplicaban las tablas de la ley pero, también, por
los abigeatos de ganado mayor y menor y esta es la razón de la historia poco
bíblica de Jesús y Barrabás, dos ladrones de reses que hurtaron una vaca de don Próspero Hernández
y fueron capturados en un pueblo vecino cuando pretendían venderla; bueno, en
realidad el ladrón fue Jesús María Rodríguez y en la feria del pueblo donde los
atraparon, se había encontrado con Carlos Julio Villalobos, compadres, vecinos
y cuñados… ahí terminaba el parecido.
Cuando comparecieron ante el juez Jesús
tuvo la entereza de librar de culpa a su cuñado y amigo porque este no había
participado del robo. Jesús fue condenado y Carlos Julio puesto en libertad. Como
esto sucedió durante la semana santa los burlones del pueblo de inmediato encontraron
parecido con el pasaje bíblico y bautizaron de por vida Barrabás a Carlos Julio,
que fue preso en libertad mientras Jesús era condenado… que hijuemadres que no
dejaban pasar ni una.
