sábado, 21 de enero de 2017

LA SAMARITANA CARITATIVA



A mi pueblo, el de siempre, el de todas estas historias poco bíblicas, un domingo, día de mercado, se bajó del bus del mediodía una morena de ojos verdes que atrajo la mirada de todos los hombres que la vieron; bastantes para ser sincero porque el paradero de los buses era un sitio concurrido por los viajeros y, los días de mercado siempre se amontonaban bastantes pasajeros esperando su correspondiente carro para viajar.
Por otra parte, el paradero quedaba sobre un costado del parque principal que, al mismo tiempo era plaza de mercado. Me da risa al escribir esto de parque principal si en este  pueblo solo había uno. Alrededor de la plaza se encontraban los almacenes de víveres y expendios de licores y cerveza, de manera que la morena tuvo muchos espectadores, además, para completar el cuadro, la bendita era muy hermosa. Además de sus ojos que hacían brillar su bello rostro tenía un cuerpo espectacular.
Preguntó al primero que se le cruzó donde quedaba la casa de Juancho Fernández, el único costeño que habitaba en el pueblo, por su acento se reconoció que también era oriunda de la costa y claro, cuatro o cinco se ofrecieron a llevarla. Allí se supo que eta chica y Juancho eran primos y llevaban años sin encontrarse. En los dias siguientes la chica se hizo conocer de todo el mundo entablando amistades con hombres y mujeres sin distingos de clase social.
Quiero aclarar que en Colombia a los nativos de Santa Marta se les dice Samarios y como los dos primos venían  de esa ciudad pues eran samarios. Esto vale como aclaración porque en pocos meses la mujer recibió el apelativo de Samaritana, como la mujer de la Biblia que le da agua a Jesús. El asunto es que esta no daba agua sino otra cosa.
Nunca se supo quien fue el primero de obtener los favores de la Samaritana, que por nombre llevaba el de Sonia, lo cierto es que, con muy pocas excepciones, todos los hombres de mi pueblo se acostaron con ella y regaron el cuento de que era el mejor polvo del mundo. A mí no me tocó probar este manjar porque era un niño; pero cuando acabó con los hombres siguió con las mujeres, en una época en que todavía nada de hablar de salir del closet. Y para nada era disimulada, seducía con su andar y su mirada invitaba a tener relaciones. Y en un pueblo donde todo se sabía pronto corrió la bola que algunas mujeres también sucumbieron a sus encantos.
Pero no hay nada que dure cien años y cuando el nuevo cura se enteró de que en su parroquia había una Samaritana caritativa quiso saber el motivo de esa denominación y al enterarse de la verdad la hizo sacar a piedra por las mujeres “decentes”





lunes, 21 de noviembre de 2016

LA PESCA MILAGROSA




Siempre hablo de mi pueblo natal porque allí pasaba de todo, o mejor, lo que ocurría lo relacionaban con algún pasaje bíblico como este de la pesca milagrosa. Ese que narra la inútil labor de Pedro y otros pescadores que pasan el día en el lago sin lograr pescar nada y llega Jesús y les dice que arrojen las redes al agua una vez más y estas salen repletas de peces.
En los días en que el párroco organizaba bazares (para mis lectores de otros países son reuniones sociales con venta de víveres, licores, reinados de belleza y juegos permitidos para recoger dineros para la parroquia. Pues esas señoras piadosas y colaboradoras inventaron una forma de sacarles las monedas a los niños con el juego de “La pesca milagrosa” que consistía en lo siguiente:
En el segundo piso de la casa parroquial se instalaban varias señoras con pequeños obsequios  envueltos en papel de regalo. Abajo estábamos los niños con las monedas en la mano, haciendo una fila bien ordenada por otra señora; entonces, atada de una cuerda bajaba una canasta donde uno depositaba sus moneditas y el canasto subía nuevamente; allí arriba las damas contaban las monedas y según la cantidad enviaban de regreso un regalo.

Yo no era de los niños ricos y siempre mi regalo sorpresa era de los mejores. Para mí, en mis cortos años, eso era milagroso. Ahora, muchos años después, saco la conclusión que el milagro se debía a que mi familia era de las mayores colaboradoras con el cura pero, en esa época, cada vez que se realizaban estas festividades yo era feliz en “La pesca milagrosa” con un yoyo, un carrito o un pito para desesperar a los mayores.
 Edgar Tarazona Angel
Imagen bajada de la red

miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿PODRÍA TAMBALEAR EL CRISTIANISMO SI ENCONTRARAN EL CUERPO DE JESÚS EN LA TUMBA?

Imagen del Santo Sepulcro. © Thomas Coex Source: AFP
Ante todo este artículo es diferente a todos los publicados hasta hoy. Pero tampoco es bíblico en sentido literal.

Los trabajos que realiza un grupo de arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro reviven uno de los misterios más apasionados de la humanidad y base de la mayor religión monoteísta del mundo.
El retiro de la losa de la tumba de Cristo efectuada por un grupo de arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, Israel, ha despertado el interés de miles de creyentes de todo el mundo. Los trabajos que realiza el grupo de expertos permitiría explicar varias dudas históricas sobre un lugar que es considerado por millones de personas como sagrado.
Tras cinco siglos, al descubierto lápida original de Jesús. En un artículo publicado por el diario 'El País', el sacerdote retirado, periodista y escritor español Juan Arias, considera que muchos cristianos temen que los científicos logren descifrar algún misterio especial en la tumba de Jesús, como por ejemplo, encontrar su cadáver en dicho lugar. "¿Qué ocurriría si así fuera?", plantea Arias. "¿Se tambalearía, en dicho caso, la fe de los seguidores del cristianismo, la mayor religión monoteísta del mundo con más de dos mil años de historia?"

La resurrección de Jesucristo

En un hipotético caso de que esto ocurriera, afirma Arias, de seguro peligraría la teoría de la resurrección de Jesús, uno de los pilares fundamentales de la religión cristiana, pues según cita el autor las palabras de Pablo de Tarso, el apóstol postizo, "si Cristo no resucitó, vana es nuestra esperanza". Esto iría en contra de la creencia oficial apoyada por el Vaticano, que defiende la resurrección de Jesús en 'cuerpo y alma'.
A pesar de ello, muchos teólogos de la actualidad consideran que la resurrección de Cristo es en realidad un acto simbólico que defiende la idea de que al morir, el espíritu continúa viviendo. Esta teoría se alimenta de la afirmación de que los cuatro evangelios que describen los últimos momentos de la vida de Cristo y su muerte cuentan con muchas contradicciones que ponen en duda la verdad de algunos de estos hechos. 
Debido a ello, considera Arias, la nueva teología es más prudente y prefiere defender la tesis de la resurrección simbólica. De ser así, los resultados que obtengan los arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro serían irrelevantes.

Tomado de RT en Internet 

jueves, 13 de octubre de 2016

JESÚS CAMINA SOBRE LAS AGUAS



Esta es la historia de un muchacho del pueblo llamado Jesús Gutiérrez o algún apellido parecido; recuerdo el nombre y el suceso, nada más. Como la mayoría de habitantes era fervoroso creyente y lector de los cuatro evangelios. Sin ganas de ofender, este libro sagrado trajo sucesos dignos de recordar porque algunos seguían al pie de la letra sus palabras… o las mal interpretaban de acuerdo a su análisis personal.
A este joven le impactó el pasaje de Jesucristo caminando sobre las aguas y, como el cura siempre repetía que todo era asunto de fe, decidió hacer el intento poniéndose en manos del Padre Eterno. Lo que ocurre a la mayoría de creyentes es que, a pesar de mucha fe, siempre hay un poco  de duda, nuestro Jesús quiso ayudarse en su milagro personal con dos globos atados a sus pies y, el día escogido para su demostración, invitó a todo el pueblo a la piscina del pueblo vecino. Como era conocido por sus locuras, una buena cantidad de vecinos acudieron por curiosidad por ver si de pronto le resultaba.
El hombrecito apareció vestido con una túnica de esas que le ponían a los santos en Semana Santa y se hizo el silencio. Sacó de su mochila dos globos que al inflarlos a punta de soplo resultaron enormes y con un ayudante, que había llevado para la ocasión, ató uno a cada pie. Luego avanzó con aire marcial hasta la orilla de la piscina y soltó un corto sermón donde la frase que más se escuchaba era “hombres de poca fe”; metió un pie en el agua y, por supuesto, el globo flotó, entonces metió el otro pie y… sucedió lo que debía suceder.los dos globos flotaban sobre la superficie del agua mientras el cuerpo de Jesús descendió en medio de la risa de los espectadores.

Ustedes imaginen la escena. Los globos flotando y Jesús bajo el agua retorciéndose para salir. El ayudante improvisado empezó a gritar al notar los esfuerzos de Jesús bajo el agua por soltarse porque, además, no sabía nadar. Algunos viendo que el asunto iba en serio se arrojaron al agua y lo sacaron entre aplausos y risas. El pobre joven tosía para evacuar el agua de su cuerpo y lloraba por la sensación de ridículo que había hecho. Pero todo no es malo, a partir de ese día lo apodaron Moisés, que como todos saben, significa salvado de las aguas.

lunes, 19 de septiembre de 2016

HISTORIA DE LA CASTA SUSANA


En la Sagrada Biblia hay un pasaje, en el antiguo testamento, conocido como la casta Susana. Dicho capitulo nos habla de una muchacha muy hermosa que se baña en la fuente de un jardín creyendo estar a salvo de mirones o voyeurs que llaman ahora. Lo que ella ignora es que escondidos entre los arbustos hay dos viejos libidinosos que se excitan al verla y pretenden abusar sexualmente de su hermoso cuerpo. Esta joven era esposa de Joaquín, un acaudalado judío con muchas influencias; y miren como la historia se repite siempre, los dos ancianos eran jueces judíos, algo así como procuradores para velar por la honra y la moral de sus compatriotas… y lo mismo que ahora en Colombia, estos dos procuradores asaltaron a Susana para satisfacer sus paciones sexuales.
La mujer ya estaba desnuda y preparándose para sumergirse en el baño cálido con aceites y perfumes cuando los jueces le cayeron a convencerla de que les concediera sus favores y, cuando ella se negó, quisieron tomarla a las malas. El relato bíblico lo explica en su totalidad. El asunto fue que el par de cuchos se quedaron con las ganas y decidieron vengarse del rechazo. Como todos los resentidos del mundo buscaron una excusa para joderla y la acusaron de adulterio con un joven en el jardín  de su esposo; delito muy grave en la ley judía que era castigado con la muerte. Y no era cualquier forma de morir, era lapidación y para los que no saben significa que la acusada era sacada a un paraje en las afueras de la ciudad y todos los que quisieran arrojarle piedras lo hacían hasta que exhalara el último suspiro.
Aquí al procurador le creyeron que lo había sacado la guerrilla y no que llevaba una investigación de tres años. En el caso de Susana le creyeron a los jueces por su rectitud moral y el cargo que ocupaban, de manera que la casta Susana fue condenada al suplicio. Pero siempre hay alguien con mente alerta que no come cuento y aclara los asuntos. Este fue el profeta Daniel que detiene la ejecución y pide que separen a los dos ancianos para interrogarlos.  
Por supuesto, como los dos acusadores no se esperaban esto incurren en contradicciones y se demuestra la inocencia de Susana. Entonces son condenados a muerte y triunfa la verdad y la inocencia. No sé porqué tuve que contarles toda la historia solo para concluir que en mi lugar de procedencia, como todo lo hacían y decían al revés, bautizaron de Casta Susana a la puta del pueblo.
Edgar Tarazona Angel

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL SERMON DE LAS SIETE PALABRAS EN CASADOS


EL SERMON DE LAS SIETE PALABRAS EN CASADOS
Como casi siempre, advierto que no me burlo de la iglesia y su doctrina, tomo títulos de pasajes bíblicos y personajes de la misma para acomodarlos a situaciones que ocurrieron en la realidad o en mi mente fantasiosa. En mi pueblo, de tradición católica, la celebración de la Semana Santa era, y supongo que sigue siendo porque hace muchos años no voy, un acontecimiento lleno de fervor y piedad, en especial por parte de los adultos mayores y la mayoría de las mujeres.
Esta última aclaración la hago porque en mis años de acólito, recuerdo eso con claridad, los señores que acompañaban a sus señoras a misa, se quedaban en el atrio a conversar de todo y se desinteresaban de la ceremonia; es más, durante los largos sermones del cura Peña o años después Montaño, se iban a una de las tiendas cercanas a refrescar el gaznate y escuchaban la homilía por los altoparlantes del templo. Eso con el fin de decirle después a su consorte sobre el tema del mismo y aparentar que había participado de la misa.
Pero volviendo con la Semana Mayor, el viernes santo, si mal no recuerdo, el acontecimiento principal era el Sermón de las siete palabras, con orador sagrado invitado y que se inspiraba para tener atentos a unos pocos y durmiendo la mayoría durante cuatro o cinco horas. Dejo constancia que los acólitos éramos de los dormilones y el sacristán se encargaba de sacarnos del sueño con un pellizco… eso cuando él no estaba dormido. Lo cierto es que al otro dia uno recordaba retazos de lo que dijo el sacerdote pero en especial la sangre derramada, la expiación de nuestros pecados, los profundos infiernos, Judas el traidor, las treinta monedas y cosas así, pero ¿quién iba a recordar cinco horas de perorata sagrada?
El asunto es que algunas esposas eran expertas en cantaletear a sus maridos y cuando agarraban un hijuemadre tema pasaban horas y horas moliendo al pobre pendejo con quejas, gritos, amenazas, maldiciones y dale que dale a joder al pobre marido. Como la duración de estas cantaletas era similar al sermón, los señores de mi querido y recordado pueblo cambiaron el nombre de cantaleta por sermón de las siete palabras. No sé si todavía se usa pero en otras partes se escucha a los borrachitos decir cuando se despiden de sus amigotes: “Mis hermanitos del alma, me voy a oír el sermón de mi mujer…” y los otros le responden; “Dios lo proteja mi hermanolo”…

lunes, 12 de septiembre de 2016

EL MILAGRO DEL AGUA EN VINO POR UN BORRACHIN



Un borrachín consuetudinario de mi pueblo, empezó a leer con fervor la Biblia, en especial en Nuevo Testamento y los cuatro evangelios porque lo impresionó el pasaje de las bodas de Caná en el cual, Jesús transforma el agua en vino. Leyó miles de veces el capítula y buscaba otros milagros similares en los textos bíblicos.
Pensó que el agua del acueducto no era buena a pesar de que el se encomendaba al Padre y a todos los santos, rezaba el rosario sobre las vasijas llenas de agua y con mucho fervor suplicaba a Jesús que repitiera el milagro y, hasta le concedía una solución alterna, que no fuera vino sino aguardiente o chirrinche del barato, pero nada. Ensayó con agua hervida y filtrada pero el milagro no se daba. Cada día iba a misa y al final robaba agua bendita porque esta si era la efectiva y cuando tuvo varios litros intento de nuevo con pases mágicos y el agua no se transformaba en licor.
En otro sermón el cura dijo que el alcohol era del diablo y nuestro borracho pensó encontrar la respuesta. Así que Jesús convirtió agua en vino y eso fue bueno pero ahora si él lo hacía era malo, pues cambió de bando y se encomendó a los mil demonios porque cada vez tenía menos dinero y la ansiedad de beber era más intensa. Como se pueden imaginar, el alcohol no salía del agua por mas intentos que hiciera el pobre alcohólico, de manera que se declaró vencido y perdió la Fe en la Biblia y los ministros de la iglesia; por derecha el demonio también salió de sus querencias y optó por otra solución.

Decidió que si el agua no se podía cambiar en vino o bebida alcohólica pues uniendo ambas se lograría un buen licor. Compró un litro de alcohol industrial y lo mezcló con agua, limón y azúcar. Colocó un disco de su música preferida, o sea esa de cantina que habla de amores frustrados, traiciones y venganzas y se acomodó a beber del galón que obtuvo con este revuelto. El primer trago le supo mal, lo mismo que el segundo y tercero pero el alcohol calentó su cuerpo y ya pensó que el era más verraco que Jesús y todos sus apóstoles. Alcanzó a beber casi la mitad del recipiente antes del paro cardiaco que se lo llevó de este mundo. Sin embargo su rostro mostraba una expresión de triunfo