miércoles, 9 de noviembre de 2016

¿PODRÍA TAMBALEAR EL CRISTIANISMO SI ENCONTRARAN EL CUERPO DE JESÚS EN LA TUMBA?

Imagen del Santo Sepulcro. © Thomas Coex Source: AFP
Ante todo este artículo es diferente a todos los publicados hasta hoy. Pero tampoco es bíblico en sentido literal.

Los trabajos que realiza un grupo de arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro reviven uno de los misterios más apasionados de la humanidad y base de la mayor religión monoteísta del mundo.
El retiro de la losa de la tumba de Cristo efectuada por un grupo de arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro de Jerusalén, Israel, ha despertado el interés de miles de creyentes de todo el mundo. Los trabajos que realiza el grupo de expertos permitiría explicar varias dudas históricas sobre un lugar que es considerado por millones de personas como sagrado.
Tras cinco siglos, al descubierto lápida original de Jesús. En un artículo publicado por el diario 'El País', el sacerdote retirado, periodista y escritor español Juan Arias, considera que muchos cristianos temen que los científicos logren descifrar algún misterio especial en la tumba de Jesús, como por ejemplo, encontrar su cadáver en dicho lugar. "¿Qué ocurriría si así fuera?", plantea Arias. "¿Se tambalearía, en dicho caso, la fe de los seguidores del cristianismo, la mayor religión monoteísta del mundo con más de dos mil años de historia?"

La resurrección de Jesucristo

En un hipotético caso de que esto ocurriera, afirma Arias, de seguro peligraría la teoría de la resurrección de Jesús, uno de los pilares fundamentales de la religión cristiana, pues según cita el autor las palabras de Pablo de Tarso, el apóstol postizo, "si Cristo no resucitó, vana es nuestra esperanza". Esto iría en contra de la creencia oficial apoyada por el Vaticano, que defiende la resurrección de Jesús en 'cuerpo y alma'.
A pesar de ello, muchos teólogos de la actualidad consideran que la resurrección de Cristo es en realidad un acto simbólico que defiende la idea de que al morir, el espíritu continúa viviendo. Esta teoría se alimenta de la afirmación de que los cuatro evangelios que describen los últimos momentos de la vida de Cristo y su muerte cuentan con muchas contradicciones que ponen en duda la verdad de algunos de estos hechos. 
Debido a ello, considera Arias, la nueva teología es más prudente y prefiere defender la tesis de la resurrección simbólica. De ser así, los resultados que obtengan los arqueólogos en la iglesia del Santo Sepulcro serían irrelevantes.

Tomado de RT en Internet 

jueves, 13 de octubre de 2016

JESÚS CAMINA SOBRE LAS AGUAS



Esta es la historia de un muchacho del pueblo llamado Jesús Gutiérrez o algún apellido parecido; recuerdo el nombre y el suceso, nada más. Como la mayoría de habitantes era fervoroso creyente y lector de los cuatro evangelios. Sin ganas de ofender, este libro sagrado trajo sucesos dignos de recordar porque algunos seguían al pie de la letra sus palabras… o las mal interpretaban de acuerdo a su análisis personal.
A este joven le impactó el pasaje de Jesucristo caminando sobre las aguas y, como el cura siempre repetía que todo era asunto de fe, decidió hacer el intento poniéndose en manos del Padre Eterno. Lo que ocurre a la mayoría de creyentes es que, a pesar de mucha fe, siempre hay un poco  de duda, nuestro Jesús quiso ayudarse en su milagro personal con dos globos atados a sus pies y, el día escogido para su demostración, invitó a todo el pueblo a la piscina del pueblo vecino. Como era conocido por sus locuras, una buena cantidad de vecinos acudieron por curiosidad por ver si de pronto le resultaba.
El hombrecito apareció vestido con una túnica de esas que le ponían a los santos en Semana Santa y se hizo el silencio. Sacó de su mochila dos globos que al inflarlos a punta de soplo resultaron enormes y con un ayudante, que había llevado para la ocasión, ató uno a cada pie. Luego avanzó con aire marcial hasta la orilla de la piscina y soltó un corto sermón donde la frase que más se escuchaba era “hombres de poca fe”; metió un pie en el agua y, por supuesto, el globo flotó, entonces metió el otro pie y… sucedió lo que debía suceder.los dos globos flotaban sobre la superficie del agua mientras el cuerpo de Jesús descendió en medio de la risa de los espectadores.

Ustedes imaginen la escena. Los globos flotando y Jesús bajo el agua retorciéndose para salir. El ayudante improvisado empezó a gritar al notar los esfuerzos de Jesús bajo el agua por soltarse porque, además, no sabía nadar. Algunos viendo que el asunto iba en serio se arrojaron al agua y lo sacaron entre aplausos y risas. El pobre joven tosía para evacuar el agua de su cuerpo y lloraba por la sensación de ridículo que había hecho. Pero todo no es malo, a partir de ese día lo apodaron Moisés, que como todos saben, significa salvado de las aguas.

lunes, 19 de septiembre de 2016

HISTORIA DE LA CASTA SUSANA


En la Sagrada Biblia hay un pasaje, en el antiguo testamento, conocido como la casta Susana. Dicho capitulo nos habla de una muchacha muy hermosa que se baña en la fuente de un jardín creyendo estar a salvo de mirones o voyeurs que llaman ahora. Lo que ella ignora es que escondidos entre los arbustos hay dos viejos libidinosos que se excitan al verla y pretenden abusar sexualmente de su hermoso cuerpo. Esta joven era esposa de Joaquín, un acaudalado judío con muchas influencias; y miren como la historia se repite siempre, los dos ancianos eran jueces judíos, algo así como procuradores para velar por la honra y la moral de sus compatriotas… y lo mismo que ahora en Colombia, estos dos procuradores asaltaron a Susana para satisfacer sus paciones sexuales.
La mujer ya estaba desnuda y preparándose para sumergirse en el baño cálido con aceites y perfumes cuando los jueces le cayeron a convencerla de que les concediera sus favores y, cuando ella se negó, quisieron tomarla a las malas. El relato bíblico lo explica en su totalidad. El asunto fue que el par de cuchos se quedaron con las ganas y decidieron vengarse del rechazo. Como todos los resentidos del mundo buscaron una excusa para joderla y la acusaron de adulterio con un joven en el jardín  de su esposo; delito muy grave en la ley judía que era castigado con la muerte. Y no era cualquier forma de morir, era lapidación y para los que no saben significa que la acusada era sacada a un paraje en las afueras de la ciudad y todos los que quisieran arrojarle piedras lo hacían hasta que exhalara el último suspiro.
Aquí al procurador le creyeron que lo había sacado la guerrilla y no que llevaba una investigación de tres años. En el caso de Susana le creyeron a los jueces por su rectitud moral y el cargo que ocupaban, de manera que la casta Susana fue condenada al suplicio. Pero siempre hay alguien con mente alerta que no come cuento y aclara los asuntos. Este fue el profeta Daniel que detiene la ejecución y pide que separen a los dos ancianos para interrogarlos.  
Por supuesto, como los dos acusadores no se esperaban esto incurren en contradicciones y se demuestra la inocencia de Susana. Entonces son condenados a muerte y triunfa la verdad y la inocencia. No sé porqué tuve que contarles toda la historia solo para concluir que en mi lugar de procedencia, como todo lo hacían y decían al revés, bautizaron de Casta Susana a la puta del pueblo.
Edgar Tarazona Angel

viernes, 16 de septiembre de 2016

EL SERMON DE LAS SIETE PALABRAS EN CASADOS


EL SERMON DE LAS SIETE PALABRAS EN CASADOS
Como casi siempre, advierto que no me burlo de la iglesia y su doctrina, tomo títulos de pasajes bíblicos y personajes de la misma para acomodarlos a situaciones que ocurrieron en la realidad o en mi mente fantasiosa. En mi pueblo, de tradición católica, la celebración de la Semana Santa era, y supongo que sigue siendo porque hace muchos años no voy, un acontecimiento lleno de fervor y piedad, en especial por parte de los adultos mayores y la mayoría de las mujeres.
Esta última aclaración la hago porque en mis años de acólito, recuerdo eso con claridad, los señores que acompañaban a sus señoras a misa, se quedaban en el atrio a conversar de todo y se desinteresaban de la ceremonia; es más, durante los largos sermones del cura Peña o años después Montaño, se iban a una de las tiendas cercanas a refrescar el gaznate y escuchaban la homilía por los altoparlantes del templo. Eso con el fin de decirle después a su consorte sobre el tema del mismo y aparentar que había participado de la misa.
Pero volviendo con la Semana Mayor, el viernes santo, si mal no recuerdo, el acontecimiento principal era el Sermón de las siete palabras, con orador sagrado invitado y que se inspiraba para tener atentos a unos pocos y durmiendo la mayoría durante cuatro o cinco horas. Dejo constancia que los acólitos éramos de los dormilones y el sacristán se encargaba de sacarnos del sueño con un pellizco… eso cuando él no estaba dormido. Lo cierto es que al otro dia uno recordaba retazos de lo que dijo el sacerdote pero en especial la sangre derramada, la expiación de nuestros pecados, los profundos infiernos, Judas el traidor, las treinta monedas y cosas así, pero ¿quién iba a recordar cinco horas de perorata sagrada?
El asunto es que algunas esposas eran expertas en cantaletear a sus maridos y cuando agarraban un hijuemadre tema pasaban horas y horas moliendo al pobre pendejo con quejas, gritos, amenazas, maldiciones y dale que dale a joder al pobre marido. Como la duración de estas cantaletas era similar al sermón, los señores de mi querido y recordado pueblo cambiaron el nombre de cantaleta por sermón de las siete palabras. No sé si todavía se usa pero en otras partes se escucha a los borrachitos decir cuando se despiden de sus amigotes: “Mis hermanitos del alma, me voy a oír el sermón de mi mujer…” y los otros le responden; “Dios lo proteja mi hermanolo”…

lunes, 12 de septiembre de 2016

EL MILAGRO DEL AGUA EN VINO POR UN BORRACHIN



Un borrachín consuetudinario de mi pueblo, empezó a leer con fervor la Biblia, en especial en Nuevo Testamento y los cuatro evangelios porque lo impresionó el pasaje de las bodas de Caná en el cual, Jesús transforma el agua en vino. Leyó miles de veces el capítula y buscaba otros milagros similares en los textos bíblicos.
Pensó que el agua del acueducto no era buena a pesar de que el se encomendaba al Padre y a todos los santos, rezaba el rosario sobre las vasijas llenas de agua y con mucho fervor suplicaba a Jesús que repitiera el milagro y, hasta le concedía una solución alterna, que no fuera vino sino aguardiente o chirrinche del barato, pero nada. Ensayó con agua hervida y filtrada pero el milagro no se daba. Cada día iba a misa y al final robaba agua bendita porque esta si era la efectiva y cuando tuvo varios litros intento de nuevo con pases mágicos y el agua no se transformaba en licor.
En otro sermón el cura dijo que el alcohol era del diablo y nuestro borracho pensó encontrar la respuesta. Así que Jesús convirtió agua en vino y eso fue bueno pero ahora si él lo hacía era malo, pues cambió de bando y se encomendó a los mil demonios porque cada vez tenía menos dinero y la ansiedad de beber era más intensa. Como se pueden imaginar, el alcohol no salía del agua por mas intentos que hiciera el pobre alcohólico, de manera que se declaró vencido y perdió la Fe en la Biblia y los ministros de la iglesia; por derecha el demonio también salió de sus querencias y optó por otra solución.

Decidió que si el agua no se podía cambiar en vino o bebida alcohólica pues uniendo ambas se lograría un buen licor. Compró un litro de alcohol industrial y lo mezcló con agua, limón y azúcar. Colocó un disco de su música preferida, o sea esa de cantina que habla de amores frustrados, traiciones y venganzas y se acomodó a beber del galón que obtuvo con este revuelto. El primer trago le supo mal, lo mismo que el segundo y tercero pero el alcohol calentó su cuerpo y ya pensó que el era más verraco que Jesús y todos sus apóstoles. Alcanzó a beber casi la mitad del recipiente antes del paro cardiaco que se lo llevó de este mundo. Sin embargo su rostro mostraba una expresión de triunfo

domingo, 29 de mayo de 2016

EL ORIGEN BÍBLICO DE LOS SAPOS


En otro artículo  les conté sobre la borrachera de NOE y sus consecuencias para uno de sus hijos. Antes de continuar quiero explicar el significado de la palabra Sapo en Colombia; aquí se da este nombre al delator, el traídos, el que traiciona la confianza, al metiche, o sea que el que cuenta o riega un chisme es considerado sapo, que fue lo que le ocurrió a Cam, el hijo del patriarca bíblico Noé que se burló de su padre y salió a contar todo lo que hizo durante su borrachera.
Para refrescarles la memoria el asunto es como sigue: el viejo Noé llegó cansado y sediento de trabajar, no se en que pero eso dice la biblia; alguna vez exprimió unas uvas y echó el jugo en una olla de barro y la puso en un rincón, con los días ese jugo se fermentó y cuando el cucho se lo tomó para calmar la sed agarró una borrachera de campeonato, en medio de la rasca se empelotó y se puso a brincar y hacer todas las maromas que hacen los ebrios de todos los tiempos, o sea el oso, y no peleó con el barman ni los amigos porque no existían, tampoco la policía ni las cárceles pero jodió hasta que le agarró el sueño ante la mirada de su hijo Cam. El hijuemadre se toteaba de la risa y le pareció que eso ameritaba ser compartido pero como no existían las cámaras ni grabadoras ni nada de eso se contentó de correr el chisme de viva voz.
Siempre hay mojigatos en el mundo, de manera que sus dos hermanitos de nombres Sem y Jafet, entraron a la alcoba donde roncaba su padre y lo taparon con una manta. Cuando despertó aparecieron los sapos porque los dos jóvenes le contaron con pelos y señales lo que decía su hermano a los cuatro vientos. El pobre viejo, en medio de un guayabo moral y complejo de culpa,  se emberriondó como dicen los santandereanos y lo maldijo.
Según la biblia estas maldiciones si eran efectivas y el pobre Cam cargó con la culpa de por vida y la pasó a sus generaciones, como quien dice, el que la cagaba una vez se jodía con toda su descendencia. No me parece justo pero este es el origen de los sapos humanos, que por una borrachera de su padre jodieron a su hermano por siempre. Si hubieran callado la jeta nada hubiera pasado.


sábado, 28 de mayo de 2016

EL JUDÍO ERRANTE


El judío errante
Al pueblo cualquier día de un año que no recuerdo llegaron los gitanos; una tribu nómada extinguida en Colombia pero que recorrió el territorio en todas direcciones con sus costumbres extrañas y su lengua enrevesada que solo ellos entendían. Los recuerdo porque a uno de niño lo asustaban con ellos diciendo que si no hacía caso se lo regalaban a los gitanos y que estos comían carne de infante. Pero también que a uno se lo llevaban para venderlo en otro pueblo durante las ferias y fiestas.
Regresando en el tiempo y comparando con las personas que frecuento ahora descubro que la mayoría de gitanos eran paisas, por su acento y vestimenta. Los hombres remendaban ollas y recipientes metálicos con soldadura de cobre que aplicaban con un soplete, también usaban estaño (todo esto lo se ahora) y algunas ollas parecían la cara de un adolescente con acné, llenas de granos metálicos. Afilaban cuchillos y vendían burros y caballos. En esto último eran maestros del engaño y no se como hacían para disimular los años y los defectos de esos pobres animales que muchas veces se sostenían en pie por puro milagro.
Las gitanas eran el terror de las mujeres casadas y las novias del poblado. Vestían faldas largas que les arrastraban barriendo el suelo, hechas con telas de colores chillones. Usaban unas pañoletas también multicolores, aretes extravagantes y manos llenas de anillos. Pasaban por todas las tiendas buscando borrachines a quienes leer la suerte en las líneas de la mano, el cigarrillo, el tabaco o echando el naipe. Siempre iban en parejas y mientras una adivinaba la suerte la otra esculcaba al pobre pendejo de turno. Algunas eran jóvenes y bonitas y engatusaban a los varones prometiéndoles su cuerpo a cambio de dinero, hasta donde supe, casi nunca lo cumplían porque sus hombres gitanos eran muy celosos y cobraban estas afrentas con sangre para lavar el honor. Después de unas semanas, no demasiadas, levantaban sus toldas (olvidaba este detalle) y en un camión destartalado salían con rumbo desconocido.
Recuerdo que en Cien años de soledad, José Arcadio hijo, se fue detrás de una muchacha de un circo, ese pasaje me parece similar al de mis gitanos. En este caso fue al contrario, una de las niñas mimadas del pueblo se enamoró de un gitano de ojos negros y soñadores, por el que suspiraban las chicas casaderas y las solteronas del pueblo, y una mañana de madrugada, cuando las mujeres devotas salieron rumbo a la iglesia para la misa de seis de la mañana, descubrieron que el campamento de los gitanos ya no estaba.
Cuando corrió la voz, alguien dijo que la vio subir al camión. Otro afirmó que los gitanos eran demonios y otro menos exagerado afirmó que eran judíos. Con el paso del tiempo los padres dejaron de buscar por todos los pueblos donde acampaban gitanos, porque no era una sola tribu, y tuvieron que consolarse con la noticia que el joven que había robado el corazón de su hija era un judío venido de Israel y se había llevado a la que ahora era su esposa por el rito gitano para su tierra.
Dos décadas más tarde, cuando todo el pueblo había olvidado, apareció una señora muy elegante, con vestimenta parecida a la de las gitanas de antaño, acompañada por dos hermosos jóvenes que recordaban al ladrón de la muchacha y caminaron directamente a la casa de sus padres. La dama entró directamente a la sala y se arrodilló frente a un anciano de cabeza blanca, le besó la mano y le pidió perdón. Cuando el viejo se quedó mirándola, reconoció a su amada hija y le dijo que se levantara y lo abrazara.  Entre lágrimas y risas llamó a su anciana esposa y escucharon su historia que en resumen era así:
“Me enamoré perdidamente de Enoc, que así se llamaba mi esposo, me volé con él para recorrer los caminos de Colombia pero no sabía que él andaba por todo el mundo; conocí muchos países y tuve dos hijos que son estos dos jóvenes que me acompañan, en uno de sus viajes de judío errante, al que no fui por cuidar los niños, mi marido se ahogó en el rio Nilo. Recordé mis orígenes y aquí estoy pidiendo perdón y alojamiento porque no me quedó un miserable peso”
Los ancianos miraron por turnos a su hija y a sus nietos. El perdón ya lo habían otorgado desde el fondo de su corazón pero no sabían cómo explicarle que la casa ya no era de ellos, que estaba convertida en un hogar para ancianos y ellos seguían allí porque era una de las clausulas que dejó escritas su hijo mayor al hacer la venta de la propiedad. Que no podían darle posada y menos comida y que con su bendición, saliera de nuevo como la primera vez a recorrer el mundo. Y para terminar, cuando ella les preguntó por los gitanos, para buscarlos y reintegrarse a una tribu, le dijeron que jamás habían regresado y hasta donde sabían eran especie extinguida.
Edgar Tarazona Angel